viernes, 6 de agosto de 2021

El muro de Adriano y el muro de Antonino.

Adriano construyó entre los años 122-123, una construcción defensiva en forma de muro en Britania con el fin de contener a los pictos además de mantener la paz en esta provincia romana y así favorecer la estabilidad económica. Marcaba los límites del imperio romano. Era su "limes" por el norte. Lo que se hallaba fuera de ella no era del imperio, no era Roma ni estaba sujeta a los derechos que emanaban del titulo de ser ciudadano romano. Tampoco sujeto a las obligaciones derivadas de este estatus.

Entre los años 140-142, el emperador romano Antonino Pio erigió a 160 kms del anterior muro, la muralla de Antonino. Con su construcción, intentaba adelantar las posiciones defensivas romanas.

El concepto de frontera tiene su razón de ser en la defensa de un territorio, realidad que se entrelaza con la posibilidad de desarrollar una vida segura para el ciudadano que decide acogerse a ellas.

No será hasta la Edad Moderna y el nacimiento de los Estados, cuando las fronteras definan el espacio.

Como señala el profesor Díez Torre, "la frontera no posee un exclusivo valor de límite...sino más bien expresa su status, presencia-o protagonismo en un momento dado-dentro de un posicionamiento geopolítico ineludible."

Vemos que la frontera acoge al ciudadano, pero también lo coloca en determinada posición: no es lo mismo ser noruego que español. El primero limita con suecos, fineses y rusos; los segundos con franceses, portugueses y ciudadanos procedentes del continente africano.

Instalarse en un país diferente al de origen, y por tanto cruzar una frontera, supone querer acogerse a una realidad distinta a la que hasta ahora te acogía. Y por instalarse, entendemos, integrarse en ella, respetarla.

Por eso no entiendo las posiciones numantinas de aquéllos que se arropan en guettos en los cuáles desarrollar el mismo esquema de vida del que han pretendido huir. Tal vez se trate de acogerse a la posibilidad de derechos que te ofrece un ordenamiento jurídico mas amplio, pero negar los deberes que ello conlleva. Me llama el respeto, pero se impone la necesidad de orden.

sábado, 27 de febrero de 2021

Alzheimer

El Ser Humano se mueve y proyecta en el futuro. Todas las actividades se realizan y se piensan para poder prolongar nuestra existencia, Trabajamos en una determinada dirección esperando una recompensa que nos permita extender nuestro hilo vital: desde comer para poder seguir existiendo el día siguiente hasta la elección de un proyecto para poder desarrollar una trayectoria concreta y lograr asegurarnos el mantenimiento de una vida decidida. La mayoría de nosotros encontramos la felicidad en el desarrollo, en la expectativa de llegar a nuestra meta, y no dudamos en plantearnos nuevos retos cuando hemos alcanzado el final del sendero.

Somos proyectos en continua búsqueda de conquistas que nos permitan alejar la hora cierta de la muerte Es esta la dimensión afectada por la enfermedad degenerativa del Alzheimer, si bien con una variante singular en la apreciación del tiempo que resta de una existencia. Bajo esta dolencia, el futuro se construye con la recreación del pasado. El tiempo deja de tener valor en sí mismo, para enrocarse en una plaza sin retorno.

Y es que el pasado y los recuerdos configuran al ser humano, tanto o más que la posibilidad de realizar planes. Somos seres que necesitamos construir, pero también erigirnos sobre lo edificado, apoyar nuestro pie en lo experimentado, en la constancia de que la vida solo es una y llegado el momento, convencernos de que no la hemos derrochado.

En los tiempos que nos ha tocado vivir, con un período de confinamiento y aislamiento social, el pasado de los afectos, áquel que nos soporta como seres humanos, se torna más urgente que nunca. El presente que vive un enfermo de Alzheimer ha surgido con una fuerza inusitada: nos hemos dado cuenta de que lo importante es vivir en plenitud, de la enorme fragilidad de nuestros proyectos, de la escasa estabilidad con la que cuentan nuestros pies.

Como bien dice Mario Alonso Puig, vivir es un asunto urgente.